La vida salvaje

Makena nació en una familia humilde la cual se ganaba la vida cazando y sobreviviendo como podían en la Selva Esmeralda, tan solo siendo una niña de 5 años, la aldea fue atacada y masacrada pero ella sobrevivió al ser escondida por su madre, la cual murió al intentar huir de los asaltantes.

Cuando todo el infierno cesó, la niña salió de su escondite para ver a su pueblo reducido a cenizas y un campo de muertos. Tuvo que salir a la selva a buscar ayuda pero no consiguió avanzar mucho hasta que una mandada de hienas salvajes encontró a la niña, ya que no paraba de llorar por el hambre, y la hembra líder de aquellos animales la acogió como uno más de sus cachorros, la cual alimentó, cuidó y enseñó a sobrevivir en aquel ambiente tan peligroso.

Los años fueron pasando y aquella niña ya era toda una adolescente que había aprendido y se había convertido en una superviviente nata junto a su manada, pero la relativa tranquilidad que había encontrado en esa vida salvaje se vería truncada por un acontecimiento que haría que todo su mundo diera un vuelco de 180º

Cerca de la zona donde la manada tenía la cueva había un explorador que pasaba por allí con su séquito de aventureros, y encontraron a la chica a salvajada y sucia, la cual al verla por primera vez intentaron matarla pensando que era un animal peligroso, hasta que se dieron cuenta de que solo era una niña, con mucho esfuerzo consiguieron capturarla contra su voluntad y llevarla a la civilización, aquel explorador decidió adoptarla como su hija. Pasó el tiempo y ella poco a poco, y con mucho esfuerzo, empezó a hablar, aprendió a escribir y a comportarse como una persona civilizada, pero aun así cada vez que conocía a una persona nueva le costaba mucho fiarse de ella, y aún más entablar una conversación. Eso hizo que casi desde el primer día que llego a la casa se relacionara más con los animales que con las personas y esa conducta no pasó desapercibida por el aventurero, el cual cuando consiguió con los años que Makena le tuviera más confianza le enseñara alguna de las costumbres de los animales y como se suelen comportar.

Pasaron los años y aquella chica harapienta y a salvajada se convirtió en una señorita muy tímida la cual seguía preferido la compañía animal a la humana, pero aun así consiguió ser una más de la sociedad y adaptarse al ella, de vez en cuando salía con su nuevo padre de exploración y él le enseño alguno de sus secretos de supervivencia, en ese entonces fue cuando supo que quería dar la vuelta al mundo recogiendo información de todos los animales del mundo para así hacer ver al mundo que los animales salvajes no son tan salvajes como la gente cree.


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