Nació una guerrera

Con el viento de cara y un fuerte olor a madera,

Rambara sentía a una luchadora corriendo por sus venas.

La sangre brotaba de un cuerpo

Que yacía a mis pies, que con

Furia ataqué.

A duras penas fuerzas le quedaban

Para abrir los ojos,

Aunque en euforia se evadió

Gritándole al frío otoño.

Las lágrimas brotaron de sus ojos

Como ríos tras el deshielo.

Su corazón se tornó invierno

En tonos rojizos y violentos.

Nació una Guerrera.


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Quisiera encoger

Quiero sentirme pequeñita 

para caber en tus manos,

Para así sentirme segura

aunque sea para un rato.

Solo quiero decir,

que también quiero estar en tus labios

aunque con un simple soplo

me vaya volando.


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